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22 Abril 2026

Intercambio Saint Jean de Luz


Por fin llegaron nuestros correspondientes franceses y no podíamos estar más nerviosos. Llevábamos días contando las horas para su llegada, imaginando cómo serían esos primeros momentos. Les esperamos en la puerta del colegio, atentos a cada autobús que se acercaba, hasta que por fin los vimos. Hubo sonrisas, miradas tímidas y presentaciones entremezcladas en español y francés. Poco a poco fuimos rompiendo el hielo y merendamos juntos. Ese primer rato fue clave para empezar a conocernos mejor y sentir que la semana prometía ser inolvidable.

El martes comenzamos el día con un desayuno muy especial: churros con chocolate. A nuestros amigos franceses les encantó esta tradición y disfrutaron mucho de la experiencia. Después, visitamos el Museo Origami, donde descubrimos figuras sorprendentes hechas únicamente con papel. Más tarde, nos dirigimos al Pilar, uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad, que dejó a todos impresionados por su belleza. Tras la visita, comimos juntos y tuvimos un rato libre que aprovechamos para pasear por el centro, hacer algunas compras y ayudar a los franceses a elegir souvenirs para sus familias. Fue un momento perfecto para seguir compartiendo risas y conversaciones.

El miércoles fue uno de los días más emocionantes, ya que hicimos una excursión a Loarre. El castillo nos transportó a otra época y el entorno natural hizo que la experiencia fuera aún más especial. Nos lo pasamos fenomenal explorando y haciendo fotos. Además, ese día nuestros compañeros franceses conocieron el famoso Cierzo, un viento que no pasó desapercibido para nadie y que añadió un toque de aventura a la jornada.

El jueves volvimos a la rutina por la mañana, asistiendo a clase con nuestros compañeros, lo que permitió a los franceses conocer de cerca cómo es nuestro día a día en el instituto. Después, nos fuimos a Muel, donde visitamos una ermita decorada con impresionantes frescos de Goya. La visita fue muy interesante, explicada muy amablemente por Eduardo, un vecino del pueblo, nos permitió aprender más sobre el arte y la historia de la región. A continuación, participamos en un taller de cerámica, donde pudimos crear nuestras propias piezas. Fue una actividad muy divertida y creativa que todos disfrutamos muchísimo. Por la noche, celebramos una cena de despedida todos juntos, un momento lleno de emociones, risas y también algo de nostalgia.

El viernes fue nuestro último día. Asistimos a clase por la mañana y después visitamos la Aljafería, otro lugar emblemático que fascinó a nuestros invitados. Más tarde, hicimos un picnic en la ribera del Ebro, disfrutando del buen ambiente y aprovechando los últimos momentos juntos. Finalmente, llegó la despedida, un momento difícil porque la semana había pasado volando. Aun así, nos fuimos con la ilusión de saber que pronto nos volveremos a ver, esta vez en Saint Jean de Luz.