Skip to main content

Educación Infantil

Educación Infantil: la base del aprendizaje y el desarrollo integral de los niños

La etapa de Educación Infantil, que comprende desde el nacimiento hasta los seis años de edad, representa un período fundamental en el desarrollo de los niños. En nuestro centro educativo, se imparte como enseñanza concertada el segundo ciclo de esta etapa, dirigido a niños de tres a seis años, proporcionando una base sólida para su posterior incorporación a la educación obligatoria. Nuestro objetivo principal es favorecer un desarrollo integral, atendiendo no solo a la adquisición de conocimientos, sino también al crecimiento físico, intelectual, social y afectivo del alumnado. Se trata de un período en el que los niños comienzan a estructurar su pensamiento, a establecer relaciones con los demás y a descubrir el entorno que los rodea.

Aprendizaje a través de la experiencia y el juego 

En nuestras aulas promovemos el desarrollo del lenguaje y la comunicación como medios privilegiados para expresar sentimientos, compartir experiencias y construir relaciones fraternas, fomentando un uso respetuoso de la palabra y enriqueciendo el vocabulario desde la escucha atenta y el diálogo. Paralelamente, se acompaña a los niños en la adquisición de hábitos básicos de vida, como la higiene, la convivencia y la autonomía personal, entendidos como caminos hacia el cuidado de uno mismo, de los demás y del entorno, favoreciendo una vivencia responsable y consciente de la vida cotidiana. Nuestro colegio apuesta por una enseñanza bilingüe (español–inglés) como oportunidad para abrirse al mundo con curiosidad y respeto, facilitando un primer contacto con una segunda lengua de forma natural, progresiva y significativa. A través de metodologías activas e innovadoras, se despierta el asombro y la creatividad infantil mediante experiencias vividas, el uso de materiales manipulativos y propuestas lúdicas, que invitan a descubrir la realidad desde la sencillez y la alegría. Promovemos un aprendizaje vivencial y significativo en el que combinamos los rincones de actividad, los proyectos relacionados con la vida cotidiana, el aprendizaje de la lectoescritura y la enseñanza de las matemáticas de forma lúdica, manipulativa y contextualizada utilizando el método EMAT. Y el juego, eje fundamental del aprendizaje en esta etapa, se convierte en un espacio privilegiado para experimentar la fraternidad, la cooperación y la paz. En un clima afectivo, cercano y motivador, los niños exploran, experimentan y construyen sus aprendizajes de manera significativa, fortaleciendo su autoestima y confianza personal, y creciendo como personas capaces de relacionarse con los demás desde el respeto, la empatía y el amor por la creación. El cuidado del entorno, de los objetos, de la naturaleza, de los demás y de uno mismo, están presentes en el día a día de nuestro colegio.
La educación emocional tiene una presencia fundamental en nuestro Centro como parte de la educación integral de nuestro alumnado: el reconocimiento de emociones, la resolución pacífica de conflictos… En un ambiente afectivo y motivador, los niños exploran, experimentan y construyen su conocimiento de forma significativa, reforzando su autoestima y seguridad en sí mismos. Y todo ello con un acompañamiento personalizado en el que la observación continua, el respeto por los ritmos individuales y una atención cercana y afectiva son elementos fundamentales de nuestra tarea educativa. Y en una escuela franciscana, la familia no es un complemento, es parte de la comunidad educativa. De esta forma, promovemos una comunicación continua y transparente, su participación en celebraciones, talleres y proyectos y un acompañamiento respetuoso a cada una de las familias que forman parte de nuestra comunidad educativa.

Evaluación continua para un seguimiento personalizado

Entendemos la evaluación en la etapa de Educación Infantil como un proceso continuo, global y formativo, estrechamente vinculado al acompañamiento respetuoso del desarrollo integral de cada niño, tal y como establece el currículo de Aragón. Se fundamenta principalmente en la observación directa, sistemática y reflexiva, realizada en los distintos contextos de aprendizaje: el aula, los espacios compartidos y los momentos de relación cotidiana. Esta mirada atenta permite conocer los avances, intereses y necesidades individuales, favoreciendo una respuesta educativa flexible y personalizada, ajustada a los ritmos propios de cada alumno. Desde una perspectiva franciscana, la evaluación se vive como un acto de acogida y cuidado, poniendo en el centro a la persona y reconociendo el valor único de nuestro alumnado como parte de la comunidad educativa. El centro escolar se configura, así como un espacio de fraternidad, sencillez y respeto, donde se favorece el desarrollo emocional, social y cognitivo a través de experiencias significativas y vividas. Para nuestro colegio, evaluar no es medir, sino acompañar el crecimiento, ayudando a cada niño a descubrir el mundo con asombro, a relacionarse desde la empatía y a desarrollar una actitud de cuidado hacia los demás y hacia la creación. De este modo, la Educación Infantil se consolida como una etapa esencial para sentar las bases de un aprendizaje integral, humanizador y comprometido con los valores franciscanos.

Últimas noticias

1º y 2º de EP, viaja a Castellote

18 Mayo 2026

Inmersión lingüística 5º y 6º Ed. Primaria

11 Mayo 2026

Intercambio Saint Jean de Luz

22 Abril 2026

3º y 4º de Ed. Primaria en Munébrega

10 Marzo 2026

Westgate-on-Sea

23 Enero 2026